jueves, 17 de marzo de 2011

La Crisis Zombie - Prologo -> Cap. 3

Prologo:

La verdad es que nunca creí que los Zombis pudieran existir. Si en 15 años los curas no me convencieron de la existencia de Dios, como podéis pensar que me creyera que los muertos se iban a levantar para devorarme.

Siempre me gustaron los Survival Horrors de las consolas quien no quiso en alguna ocasión ser Criss Redfield o León Scott. Aunque también os digo que cuando no podéis cargar si te matan y te duele de verdad, no es tan divertido.

Volviendo al tema no os creáis todo lo de las pelis, haber muy desencaminados no van pero, no es todo tan fácil, ni tan retorcido. Por ejemplo las crisis de zombis mundiales son casi imposibles. Haber vale que son difíciles de matar pero
Por suerte no somos tan tontos como los de las películas tipo "Mikel... Mikel... estas ahí...". Las crisis zombis son aisladas y hoy por hoy no afectan a los animales. Además los cuerpos humanos tienen que alimentarse para continuar funcionando, por lo cual eso de estar 6 millones de cuerpos andando manteniéndose del aire no os lo creáis.

Que el virus lo crea una farmacéutica, eso no te digo que no, la ultima reconocida fue por una empresa muy conocida que no voy a nombrar, solo diré que es famosa por sus pastillas para el dolor de cabeza.

Importante los muertos no se levantan, menos mal... lo que nos faltaba. Lo malo que no sienten dolor, no duermen, se les endurecen los músculos por el constante bombeo de adrenalina, son capaces de usar herramientas básicas, corren que se las pelan, tienen el doble de fuerza (siendo zombis sanos) que una persona normal y una mordedura, sangre, saliva... te puede infectar.

La parte buena es que si les disparas no mueren al instante (excepto corazón y cerebro) pero se desangran como las personas normales, se rompen huesos, los muertos están muertos por lo cual el índice de transformados no es tan alto. No atacan por comida sino porque la infección (así la llamo yo) afecta al cerebro haciendo que se inflame y expanda, en consecuencia el cerebro se aplasta con el cráneo volviendo loco y violento al infectado (como los doverman) y lo que aun no se es porque no se atacan entre ellos.
No atacan por hambre (habitualmente) sino por que son así, para comer esta la comida.
Lo malo de esto que conseguir comida para sobrevivir es complicado.

La verdad si lo piensas bien no todo es malo en un mundo zombi.
Por ejemplo el despertador de la mañana pierde sentido, no mas cenas con gente que no aguantas, no mas atascos, no tienes que aguantar a la suegra (en caso de crisis zombi no es la primera persona en la que pienso), si sobrevives junto a una chica que este medio bien triunfas seguro con la frasecita esa de "este podría ser nuestro ultimo día".

Bueno lo básico que debéis saber sobre mí. Solo deciros que era un chico normal, con un curro normal, no sé artes marciales, ni soy un exmilitar experimentado, no soy un genio pero no soy estúpido y en un mundo zombi el que sobrevive no es él mas fuerte, sino el que mejor se sabe adaptar y el que piensa un poco las cosas antes de actuar.

Mi nombre... podéis llamarme John Doe "J.D." para los amigos (se pronuncia Ion Dou "fonéticamente en castellano")por si acaso no manejáis mucho ingles no, no soy ingles pero siempre me a gustado ese nombre, es el nombre que le ponen a los muertos desconocidos en América y la verdad no me queda mucho para convertirme en eso.


Cáp. 1 El Despertar

Lunes por la mañana, ya son las 7:50 a.m. o eso dice mi quinta alarma del móvil.
Que pereza me levanto aun un tanto aturdido de la resaca del fin de semana, ni siquiera el quedarme el domingo encerrado en casa me basta para curarla jeje ya no estoy hecho un chaval. Voy a la ducha, me visto y como siempre salgo para el hospital y llego mi media de 15 minutos tarde.

Como siempre, la calle esta desierta y yo atajo por una de las puertas de incendios laterales que siempre están abiertas (puñetera ley anti-tabaco)
Parece que no han llegado las limpiadoras, unas manchas de sangre manchan el suelo, debe haber sido duro el fin de semana en urgencias, pero bueno es lo que tienen los fines de semana del verano; la gente sale, bebe y no controla. Yo sigo mi ascenso por el pequeño tramo de escaleras hasta la entreplanta donde esta mi mesa, lugar donde paso mis días haciendo las mismas y repetitivas estadísticas y cálculos. Que “raro” la puerta de la oficina esta cerrada ¿hoy teníamos fiesta? Bueno estará de vacaciones la puntual de la oficina. Yo a lo mío, cojo la llave escondida en el marco de la puerta y abro. Enciendo todas las luces, el aire acondicionado, no os imagináis el calor que se mete en un hospital.

Las 8:40 y la gente sin aparecer, “tendrán una reunión los que no están de vacaciones”, decido encender la radio para dejar de oír el ronroneo del aire, que extraño no se escucha nada, trato de sintonizar mi canal favorito, total como estoy solo, pero no funciona. Bueno mirare el correo, que sorpresa Internet no funciona. Me acerco a informática y tampoco hay nadie. Bueno me tomare un café para despejar la última pereza. Va hombre no puede ser también esta cerrado nada me beberé una de esas cápsulas imitación de expreso.

Las 9:30 y sigo solo aunque no será por faena. Oigo unos tacones en la lejanía bueno ya no estoy solo, algo es algo cruzo los dedos para que sea la chica nueva de la oficina, me quedo mirando desde encima de mi monitor hacia el final del pasillo. Al poco aparece una figura un poco desgarbada y con el pelo alborotado y manchada de sangre de pies a cabeza. Me levanto de un salto de la silla y le grito si necesita ayuda. La mueca que había en su cara no la olvidare nunca, es una mezcla de odio y felicidad y acto seguido comienza a correr hacia mí con un grito inteligible.

Me quedo paralizado, ella seguía corriendo hacia mí, no me puedo mover, cuando me quiero dar cuenta ya estoy de espaldas en el suelo y ella sobre mí trata de golpearme y morderme, cuando oigo el chasquido de sus dientes rozando mi oreja reacciono instintivamente y me la quito de encima de un brusco codazo tal es la casualidad que al caer de espaldas se golpea la nuca con la esquina de un escritorio y un “crack” sordo inunda la habitación es el ultimo sonido que emite.

Aun sigo tendido en el suelo asimilando lo que acaba de pasar. Un pensamiento no deja de rondarme la cabeza “he matado a una mujer”,”fue en defensa propia”,”fue un accidente” al cabo de unos minutos me sobre pongo, me levanto y la observo tendida en el suelo pero con esa mueca diabólica aun en su cara. Le tomo el pulso y no hay respuesta ya es tarde y el charco de sangre que rodea su cabeza como una aureola es enorme ya. Manchado de sangre y aun temblando me acerco a urgencias a avisar de ello.

Bajo por las escaleras, giro a la derecha vuelvo a girar a la derecha y cuando atravieso la puerta de doble hoja no me puedo creer lo que ven mis ojos.


Cap. 2 Auxilio

¿Que ha ocurrido aquí? El espectáculo macabro que veían mis ojos no se le habría ocurrido ni al mismísimo Quentin Tarantino.
La sala de espera se había convertido en un campo de batalla abandonado lleno de sangre y cadáveres. Están esparcidos por toda la sala, la mayoría parecía como si les hubieran pegado una paliza, otros están desgarrados y mordidos y unos pocos parecían tiroteados.

Unas nauseas comprensibles me hicieron vomitar el café que es lo único que he tomado desde ayer. Entre los cuerpos distingo a algunos de los trabajadores que solían trabajar en el centro. Todos sin vida y algunos con la misma mueca diabólica que tenía en el rostro mi atacante de unos minutos antes. Cuando me logro sobreponer a la situación me acerco al cadáver del guardia de seguridad que esta tendido en el suelo y recojo su porra que aun sostiene en su mano fuertemente.

En ese momento me pongo a pensar en lo que debo hacer, saco el móvil para llamar pero no tengo cobertura, ni siquiera para llamar al numero de emergencias, después de dos intentos decido aun nervioso salir por la puerta y dirigirme al cuartel de la guardia civil que se encuentra frente al hospital. Salgo por la puerta tratando de no tocar los cuerpos.

Llego a la puerta del cuartel y llamo repetidas veces pero sin respuesta...
Dios donde esta la gente... ¿gente?...¿mis padres y hermana? Comienzo a correr hasta el bloque de mis padres, estoy delante del portal llamo al timbre insistentemente pero nadie contesta aun jadeando miro a mi alrededor y descubro que no hay ni un solo vehículo en toda la calle. Ahora pulso todos los timbres... Nadie contesta después de un breve descanso decido ir hacia mi piso. Durante todo el trayecto no hay ni un alma es como si todo el mundo hubiera desaparecido vuelvo a comprobar el móvil sigo sin cobertura.

Ya en mi piso me quito la ropa ensangrentada y me ducho. Casi por inercia enciendo el televisor, hey sigue habiendo señal y parece que la programación es la normal. Se me ocurre poner el canal de noticias 24 horas por primera vez en mi vida esto no puede pasar desapercibido y no me equivoco. A los 10 minutos sale un aviso de avance especial “Epidemia Vírica” “Una ciudad española es desalojada debido a un brote vírico de viruela modificada según fuentes policiales obra de un atentado terrorista, todos los ciudadanos han sido evacuados y las autoridades militares han decretado un estado de cuarentena en toda la ciudad que a sido cercada, se ruega a todo ciudadano que siga allí que acuda a su centro sanitario mas cercano...” Muestran imágenes del centro de refugiados y curiosamente aunque el sitio me resulta conocido no conozco a nadie.

Mientras sigo pensando en lo que han dicho las noticias me planteo lo que debo hacer, si iré a por mi coche... Dios lo tengo en el taller. Solo se me ocurre una alternativa volver al piso de mis padres con las llaves y rezar para que dejara las llaves de su moto en casa después de su ultima salida.

De camino a casa de mis padres paso cerca de un supermercado ¡crack!... ¿qué ha sido eso? Me giro y contemplo a través del escaparate como cerca de unas 20 personas están dentro devorándolo todo todos ellos llenos de sangre y con esa retorcida mueca en la cara. Lentamente me separo del ventanal de espaldas y choco con algo, me giro es uno de ellos de un empujón le tiro al suelo y empiezo a correr.

Se levanta y corre tras de mi, yo por mi parte no paro sigo, sigo... giro una esquina para tratar de despistarlo veo una verja casi automáticamente decido saltarla.


Cuando poso los pies sobre el suelo miro a mí alrededor, es el cuartel de la guardia civil, todo parece normal y tranquilo. Me acerco a todas las puertas pero todas están cerradas y siguen sin contestar. Ya desanimado apoyo mi espalda contra la última puerta y me dejo resbalar hasta quedar sentado en el suelo desorientado y sin saber que hacer.

Al levantar la vista veo que debajo de uno de los coches patrulla hay algo, me acerco, es el cadáver de un agente que aun se esta sosteniendo con la mano lo que parecía una mordedura en el cuello. Acto seguido estiro de el para sacarlo de debajo del todoterreno. Aun tiene su cinturón con su pistola, sus esposas, sus 2 cargadores y la porra extensible. Total el ya no los va a necesitar así que le quito el cinturón, le registro los bolsillos y encuentro su cartera con unos cuantos euros, su placa y un manojo de llaves que pueden serme útiles. Una vez compruebo que el arma esta cargada (me llevo unos breves minutos saber como se quitaba el seguro y se cambiaba el cargador) comienzo a probar todas las llaves hasta que finalmente di con la que abría la puerta trasera.


Cap. 3 El Cuartel

Bueno ya he conseguido abrir la puerta, no consigo recordar el motivo de porque voy a entrar pero, me repito una y otra vez que hay que hacerlo. Inspiro fuerte y avanzo decidido.

Me duele la mano de cerrarla tan fuerte alrededor de la culata de la pistola. ¿Hay alguien? (Estoy tonto sino me han respondido quien va a haber) ¡Voy armado y voy a entrar! (Siempre he querido decir esta frase) una leve mueca de sonrisa aparece en mis labios pero desaparece rápidamente cuando veo el caos que hay en las oficinas. Me cuesta avanzar pero lo hago.

Encima de las mesas veo un walkie-talkie, lo trato de encender (venga, vamos...) no podía ser tan sencillo sin batería. ¿Dónde estará la base de carga? Hecho un vistazo rápido pero parece no estar allí. Hay que seguir mirando habitaciones elijo una de las puertas y como todo poli de teleserie me planto frente a la puerta, apunto al frente con mi arma, rodeo el pomo de la puerta con la mano y lo giro lentamente hasta llegar al final del recorrido. Entonces abro de golpe y... el cuarto de escobas, venga hombre, siguiente puerta repito el proceso.
Es el mostrador de recepción y no me lo creo, es la base de los walkies con una mini centralita de radio. Aprisa lo desconecto todo y me lo echo en la mochila.

Cuando voy a salir paso por delante de un armarito con llaves y veo la etiqueta de una que me llama la atención “registro de armas” sin dudarlo 2 veces cojo la llave y me dirijo mis pasos a la habitación en cuestión.

Ya dentro hay una veintena de fundas con armas había un fusil de cerrojo con mira (me pregunto que cazarían con eso) y 19 escopetas de caza menor de las cuales 4 estaban desmontadas en la mesa (una pena no haber hecho un cursillo de armas) quedaban 5 escopetas de repetición y 10 de dos cañones. Cogí la mira del fusil (pues sin balas no me era de mucha utilidad) una escopeta de cada tipo y una caja de cartuchos Nº20. Cuando ya decido marchar al pasar por delante de unas escaleras se me cae el mechero del bolsillo rebotando contra el suelo y descendiendo estrepitosamente las escaleras y es un instante después cuando oigo un grito ¿HAY ALGUIEN AHI? (Que ha sido eso, nada me lo abre imaginado) pero se vuelve a escuchar ¡AYUDA ESTOY ENCERRADO! Dejo la mochila en el suelo con cuidado y poco a poco saco la escopeta de repetición. En silencio empiezo a descender un paso tras otro cuando llego al final de las escaleras, delante de mí se extiende un pasillo oscuro leo un cartel donde pone “calabozo” avanzo un poco y cuando llego al umbral de la puerta palpo en la pared en busca de un interruptor y ZAS se enciende la luz.

Delante mi a unos 7 metros hay una figura vestida de guardia sin pensarlo “hey que le ocurre, creí que dijo que estaba encerrado” en ese instante se gira hacia mí y me mira con esa mueca en la cara y comienza a correr hacia mi. Presiono el gatillo y no puedo moverlo. Sigue acercándose y cuando ya lo tengo casi encima un sordo “Bum” inundo la habitación, el agente retrocede unos pasos pero volvía a la carga entonces jale el gatillo 2 veces mas el cuerpo del agente cae de rodillas frente a mí. Paso por encima del cadáver y me dirijo hacia la celda donde estaba mirando en ella hay un tipo sentado contra los barrotes, mientras alargo mi brazo para zarandearle suelto un ligero ¿estas bien? Y cuando voy a tocarle algo me agarra por la espalda tirando de mi hacia atrás, sin pensarlo giro sobre mí mismo, apretó el gatillo y ¡Click!...

Por S.I. Benedicto A.

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